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EL CAC MÁLAGA PRESENTA LA VIDA ES COMO UN VIENTO DE JOSÉ MARÍA BÁEZ

El Centro de Arte Contemporáneo de Málaga presenta La vida es como un viento del artista gaditano José María Báez el próximo 30 de noviembre. La muestra, comisariada por Fernando Francés, reúne casi 150 piezas del artista, agrupadas en 45 obras. La vida es como un viento funciona como una gran instalación donde la palabra se adueña de la sala central del museo. Báez busca una fuente de completamiento estético, filosófico y pragmático: el montaje, la conversión del espacio expositivo en una gran instalación al transformar muros en parte viva de su experiencia y de la que compartirá el público. En la muestra, se observa una activa presencia de lo literario y lo narrativo mediante la utilización de citas poéticas que incorpora a sus pinturas mediante caracteres romanos-renacentistas. Báez realiza una reflexión conceptual y pictórica apoyándose en fuentes literarias, libretos musicales y en el apropiacionismo de obras y artistas admirados.

30 de noviembre de 2018 al 21 de abril de 2019

“Siempre procuré que las citas tuvieran capacidad de evocación, sin llegar a ser descriptivas. Que no fueran excesivamente explícitas ni convencionales, que tuvieran capacidad metafórica y referenciaran, con frecuencia, la propia especificidad de la pintura”, explica el artista José María Báez. “En la selección de los textos intentaba eludir lo descriptivo y explícito y potenciar que tuvieran capacidad metafórica y algún voltaje de misterio”.

Para Fernando Francés, director del CAC Málaga, “Báez ha conseguido materializar una instalación sobre la importancia de la palabra escrita. El color, las diferentes tipografías y los formatos, tienen un papel determinante junto al montaje expositivo. Las palabras se han apropiado del espacio en un juego de significados, idiomas, versos que irán guiando la mirada del espectador”.

Vinculado a movimientos poéticos en su juventud, durante un largo periodo, su trabajo mantuvo una activa presencia de lo literario y lo narrativo mediante la utilización de citas poéticas que incorporaba a sus pinturas mediante caracteres romanos-renacentistas. Ese carácter argumental de sus obras exigía una estrecha vinculación a la instalación. Comenzó con la figuración y acabó en un planteamiento más conceptual, donde el color, es el elemento imprescindible, la clave para revelar sus obras. Para el artista, no solo el arte contemporáneo necesita una revisión, sino también el clásico, y es que, “el arte siempre es un documento de nuestro tiempo”. Báez busca una fuente de completamiento estético, filosófico y pragmático: el montaje, la conversión del espacio expositivo en una gran instalación al transformar sus muros en parte viva de su experiencia y de la que compartirá el público.

La obra de José María Báez (Jerez de la Frontera,1949 y residente en Córdoba desde los años 60) se encuadra dentro de la corriente característica de la década de los 80 relacionada con la pintura figurativa expresionista, a la que se unieron otros jóvenes artistas andaluces.

Es a partir de mediados de los 80 cuando introduce sus grafías de diseño clásico y que son una constante en su obra hasta 2009. Es entonces cuando se hace frecuente el empleo de formatos más reducidos en altura, pero más alargados: la línea de escritura impone la forma y aporta un significado no explícito pero cargado de sentido. La importancia de estos trabajos en la obra de Báez está relacionada con su trayectoria anterior, ya que inició su carrera como poeta. La escritura y la línea se asocian, por tanto, con uno de los periodos más importantes de su trayectoria.

Es a finales de los 80 y principios de los 90 cuando se puede apreciar una ausencia de color y un tono más bien apagado en sus citas, relacionados con la muerte y el sida, enfermedad que hizo mella en algunos de sus amigos y que implicó también cuestiones relacionadas con la exclusión y discriminación social.

La muestra expuesta en el CAC Málaga, La vida es como un viento, comisariada por Fernando Francés, reúne 135 piezas del artista, agrupadas en 45 obras. Esta muestra, es un compendio, más que una retrospectiva, ya que es un segmento de su producción. El montaje es clave para entender la exposición, las cuatro paredes del espacio juegan con la continuidad de las frases, para darle un sentido continuo. No existen grandes espacios entre las obras y las esquinas, para lograr una continuidad contrastada.

Todo arranca con la obra con el texto “LA VIDA ES COMO UN VIENTO” Sin título. Abu Ghraib, (2008), fúnebre, la frase lapidaria, no esconde una gran verdad, la grita a voces. Este díptico muestra una imagen de las torturas que realizaron el ejercito norteamericano en la prisión de Abu Ghraib en Irak. Un hombre malherido, posiblemente muerto, está tumbado en el suelo, del que solo le vemos la cabeza, todo el blanco y negro, como una fotografía, pero donde resalta el rojo de su herida en la sien. “LA VIDA ES COMO UN VIENTO”, preocupación de carácter clásica, como recuerda la cita latina “tempus fugit”, el tiempo huye, el tiempo se escapa, el tiempo vuela. En 2010, precisamente, poco después de realizar esta obra, Báez dejó de utilizar textos en sus obras.

Continuando a esta obra, como una elegía, se encuentra el collage de acrílico y papel La faune bouge, tandis que la flore se déplie à l’oeil, (1991) con el texto MUETTES INSTANCES SUPPLICATIONS CALME FORT TRIOMPHES. Aunque con anterioridad aparecieron textos en sus pinturas, fue en 1987 cuando comenzó a utilizar el tipo de letras que Giovanni Francesco Cresci versionó en el siglo XVI sobre la imperial romana. Concretamente, en su exposición “Sucio y limpio” fue donde introdujo las palabras en sus obras por primera vez, ya que incluyó el título de la obra en la misma. Cresi es una letra pensada para la armonía de los ojos y la impericia de la mano, pues asume con naturalidad la imperfección humana, pues como explica Báez “el recorrido de la mano al realizar una letra es de un mayor grosor cuando se comienza, y el trazo es de abajo hacia arriba, sin embargo, cuando se finaliza la misma el brazo tiene más fuerza y el trazo se hace de arriba abajo, incidiendo la mano con mayor fuerza”. Esta característica que este tipo de letra conserva, en la cual es muy importante el ojo que la ve, pues nunca tienen las letras la misma separación espacial, pero en su conjunto, tienen una perfecta armonía.

En lo referente a la elección del idioma o las frases y citas que el artista pinta en sus obras, son el mismo origen de la cita quien dicta el idioma elegido. Así, acompañan a la exposición del CAC Málaga, citas y palabras en alemán, inglés, italiano, francés y castellano. Frases que son del propio pintor son el políptico titulado Ruidos, gemidos, gruñidos, suspiros (1995), en el que aparece las palabras en inglés NOISES / GRUNTS / GROANS / SIGHS. Y la obra Sin título. (2006), con el texto TODO ES REPRESENTACIÓN, de forma ovalada, y fondo negro con detalles florales. Esta obra es compañera a Sin título. (2006), EL DESTINO PROTEGE A QUIENES TIENEN MIEDO, cuyo texto pertenece a José Enrique Coca.

Otras obras que incluyen reflexiones, son El aire de la voz (1993), con el mismo texto que su título, “Detrás de cualquier hombre que nos habla está el mundo que le lleva a ese hablar” (reflexión de Emilio Lledó, donde está en el origen de esta obra). La sensación y la memoria (1993), provino de la cita de Aristóteles: “la experiencia es sensación y memoria”. Sin título. Niestrath (1995), con el verso SCHWARZ WEISS SCHNELL SICHER de la artista Eva Niestrath. En Sin título. Bodegón (1995) puede leerse el texto perteneciente a Francisco Bejarano en BRISA MARINA EN UNA COPA DE ÁMBAR, este texto lo utilizó también para el cartel de la Feria del Caballo de Jerez de 1996, pues le pareció una deslumbrante metáfora sobre la ciudad. El cartel, dividido en tres campos de colores planos y el añadido único de la cita (junto a las referencias de la propia celebración y sus fechas, todo ello con abundancia de colores), suscitó una fuerte polémica y un rechazo ciudadano bastante generalizado, al carecer de los recurrentes y convencionales elementos iconográficos. Aún hoy, después de tantos años transcurridos, muchos recuerdan su singularidad. Sin título (1995), con el texto traducido de Henri Michaux, NO INTENTES ADQUIRIR NUEVAS FORMAS.

Además, acompañan a La vida es como un viento citas de: Yves Bonnefoy, Sin título (1996-1997), TACHES DE COULEUR PLAISIRS BREFS CRAINTES; César González Ruano, Sin título (1997), LOS LABIOS DE LA MAR LACRE DE ESPUMAS; Juan Eduardo Cirlot, Sin título (1997), TRANSPARENTE DILATA LO (parte izquierda) / HIELOS QUE BRUSCAMENTE LO (parte derecha); Vicente Huidobro, Sin título (1997), QUELQUEFOIS LA NUIT DANS LES MAINS SE DEFAIT; Octavio Paz, Plomo (1998), EL DÍA ABRE LA MANO / TRES NUBES / Y ESTAS POCAS PALABRAS; Juan A. Muñoz Rojas, Sin título (1999-2000), NADA SE GUARDA Y EL AMOR MENOS QUE NADA; Dylan Thomas, Sin título (1999-2000), BY SIPPING AT THE VINE OF DAYS; Avigdor Arikha, Sin título. Arikha (2000), LA IMAGEN RECUERDA LA PINTURA REVELA; Clara Janés, Sin título (2000-2001), MÚSICA Y HUMO CUANDO LLEGA EL REPOSO DE LOS OJOS.

Por otra parte, se encuentran las piezas denominadas Retablo: Retablo I (1999) EL CONSUELO ES NECESIDAD DEL HOMBRE de José A. Muñoz Rojas; Retablo III (1999) LA TRISTEZA DURARÁ SIEMPRE de Vincent van Gogh; Retablo VIII (1999) DIE HERZEN DER WALTENDEN SCHATTEN de Paul Celan y Retablo XI (1999) CLARA ESQUILA DE MAYO VOZ DEL CAMPO de Ricardo Molina. Estas cuatro piezas, pertenecen a un conjunto de trece obras concebidas para su exhibición en el antiguo convento de Santa Clara en Córdoba. La idea de Báez era ensamblarlas a la manera de una gran fábrica retablística, y de ahí su similar dimensión, la reiteración de la composición geométrica del fondo y un cierto tono elegíaco de las citas.

A partir del año 2000 Báez comenzó a utilizar otras tipografías. En simultaneidad con los de Cresci, los nuevos tipos, de procedencia popular y habitual uso en publicaciones y anuncios durante los años cuarenta y cincuenta, vinieron a nivelar la impronta culturalista de la primera. Así, se encuentran los textos pertenecientes a Derek Walcott, Sin título (2000-2001), LANDSCAPES OPEN ON A WATERDROP; Carlos Edmundo de Ory, Sin título (2002), SUBO A MIS OJOS; César González Ruano, Sin título (2002), CORAZÓN NÚMERO NUEVO; Jorge Luis Borges, Natura morta (2002), ECOS RESACA ARENA LIQUEN SUEÑOS / NATURA MORTA; Wolf Vostell, Sin título. Vostell (2003), SONO LE COSE CHE NON CONOSCETE CHE CAMBIERANNO LA VOSTRA VITA; Pspho Phale, Sin título (2003), HE RENUNCIADO A MIS SUEÑOS y Pierre Reverdy, Sin título (2003), LE JOUR SEMBLE SORTIR LENTEMENT D’UN ETUI.

Por otra parte, la barcelonesa Galería Alejandro Sales celebró en el año 2000 su quince aniversario invitando a diversas galerías a que mostraran la obra de sus artistas en su espacio. Rafael Ortiz, galerista sevillano fue uno de ellos y encargó a Báez algo específico para la ocasión. El artista recordó que Joan Miró, tras su regreso a España al finalizar la Guerra Civil, se concentró en una serie de obra gráfica que tituló Suite Barcelona. En ese tiempo el artista leía con entusiasmo a Patrick Modiano y le fascinaba el juego de misteriosas evocaciones que producían los nombres de los protagonistas de sus relatos, así que dejándose arrastrar por estas sugerencias, y con la apropiación irónica del título mironiano, ideó un tríptico Suite Barcelona (2000) con los  nombres de seis jugadores vinculados al Club de Fútbol Barcelona. FRANK DE BOER / RIVALDO, WINSTON BOGARDE / FIGO y JARI LITMANEN / PEP GUARDIOLA. Pero estas obras nunca se expusieron en esa muestra, pues el galerista no compartía los gustos futbolísticos del equipo elegido por Báez.

También acompañan  la exposición versos, de más de dos metros de largo, de Miguel Sánchez-Ostíz, Sin título (1996), EL GRIS DE LOS ENEBROS LA ASPEREZA DEL TOMILLO y de Pablo García Baena: Sin título (1996), DE TU PELO QUE AHOGABA LA VOZ EN MI GARGANTA; Sin título (1996), UN COLLAR DE MIRADAS INSOMNES, y Sin título (1996) ETERNAMENTE HIERE RÁPIDO VUELA Y MATA. El texto de esta última, procede del cuadro El sueño del caballero (ca. 1645-1660) atribuido tradicionalmente al pintor vallisoletano Antonio de Pereda. La inscripción de la filacteria que, extendida, sostiene el ángel, no puede ser más lacónica y profunda. En el medio de ella hay un arco tensado con una flecha con un sol detrás y el rótulo latino «AETERNA PUNGIT / CITO VOLAT / ET OCCIDIT» que, traducido, quiere decir «Eternamente hiere, rápidamente vuela y mata». En 1995 le concedieron el Premio de Pintura Navarra. Uno de los premios contemplados, era una exposición en el Museo de Navarra en Pamplona. Las exposiciones individuales, durante todo el tiempo que utilizó textos, le obligaban a preparar obras específicas y articuladas sobre una idea o argumentario concreto. Estas cuatro piezas formaron parte del proyecto expositivo que preparó para Navarra. El espacio dedicado a las exposiciones temporales del museo era un rectángulo de grandes proporciones, de manera que el formato, la disposición y la escala de las obras vino determinada por ese plano de planta, aunque también tuvo como referencias ajenas las versiones en rojo y azul del artista Reiner Ruthenbeck. Otra obra de Baena, pero no del mismo formato que las anteriores, es Sin título (2002), AQUÍ ESTUVO SU BOCA.

La obra con más extensión  es sin duda: Mi cuerpo es mi pintura (1995)

conformada por 40 pequeños lienzos con los siguientes textos: MI ANSIA / MI BURLA / MI CAUTELA / MI CENSURA / MI CERCO / MI CERTEZA / MI CINISMO / MI CONGOJA / MI DESAZÓN / MI DESDÉN / MI DESEO / MI DESVELO / MI ECO / MI EDAD / MI HERIDA / MI HIEL / MI HUELLA / MI IMPULSO / MI JUEGO / MI LÍBIDO / MI MIEDO / MI NAUSEA / MI NOMBRE / MI PASIÓN / MI PIEDAD / MI POLLA / MI PUDOR / MI QUIETUD / MI RAZÓN / MI RENCOR / MI SOBORNO / MI SOFISMA / MI SOMBRA / MI SOSIEGO / MI SUDARIO / MI TEDIO / MI TEMBLOR / MI TIMIDEZ / MI TORPEZA / MI TRAMPA. Es cierto que la disposición en montaje de esta obra puede ser variable,  en cuanto a su verticalidad (como se expuso por primera vez) o su horizontalidad, como hace en el CAC Málaga, siempre ha de situarse en orden alfabético. En una conversación con el artista Bill Beckley en 1997, Louise Bourgeois dijo “For me, sculpture is the body. My body is my sculpture”. Este políptico, que cambia la “escultura” por “pintura” y fue ideado para su exhibición en el XV Salón de los 16 de 1995. Es un intento de construir la identidad secreta del artista y el amplio número de registros que convergen en la pintura.

Cabe destacar la obra Sin título (1993-2000), con el texto VITALI SCHERBO pues está realizada en acrílico, óleo, collage y pan de plata sobre papel entelado. La predilección de Báez por personajes concretos fue conformando una considerable constelación de nombres propios, como éste de Vitali Scherbo, gimnasta bieloruso que fue campeón olímpico en Barcelona’92. Hubo otros muchos y, entre ellos, los arquitectos Gunnar Asplund y J.J.P. Oud, los diseñadores gráficos Paul Rand y Saul Bass, el saltador de pértiga ucraniano Serguei Bubka, la compositora Lili Boulanger e incluso Jacques Fesch, asesino converso francés.

También son fuentes para el artista los mismos títulos de algunas obras, realizando un apropicionalismo, como ocurre con Twombly (1993) cuyo texto WILDER SHORES OF LOVE procede del título de una pintura, de 1985 de Cy Twombly, o con Sin título. Kippenberger (2000-2001) en el que puede leerse DIE WAHRHEIT LIEGT IN DER WOHNUNG título de una pintura de 1984 de Martin Kippenberber. O el texto MANE THECEL FARES (pesado, contado, dividido), amenaza que una mano misteriosa trazó en la pared de la sala en la que el rey Baltasar celebraba el que sería su último festín, tras la entrada triunfal de Ciro en Babilonia en la obra Sin título. Archives & Documents (7) (2003-2005).

A través de las palabras de los otros puedes trazar una geografía particular, pues los textos inequívocamente conducen hacia la reflexión y la intencionalidad conceptual. “Pero nunca quise renunciar al ámbito de lo pictórico, a la encarnadura que construye y define lo visual, así que decidí establecerme en una cierta ambigüedad fronteriza, a la manera de los low budget films de Boetticher”, comenta el artista. Y es que, las palabras escritas son realmente poderosas, pues como ocurre con la obra Sin título (1991), con el texto HER HAND ON MY DICK UNDER MY RAINCOAT, si el artista hubiera elegida pintar esta escena, podría haber pasado desapercibida, pero no lo hacen las palabras, ver esta frase escrita, y con la grafía ya mencionada, Cresci, clásica, dan una connotación escandalizadora a la obra. La pandemia del sida, al comienzo de los años 90 del pasado siglo, desencadenó un potente movimiento reaccionario. Un halo de moralismo se cernió sobre el mundo, asimilando la enfermedad al castigo por la activa permisividad sexual. Ante este comportamiento su reacción consistió en utilizar textos extraídos directamente de las revistas porno. En ese momento una galería neoyorquina se interesó por su trabajo, pero finalmente abandonaron su interés en mostrar sus obras. La sociedad hoy día se encuentra más que “acostumbrada” a imágenes de alto impacto visual, tanto por la crudeza de los telediarios como de la prensa escrita y digital. El ojo del espectador no se sorprende tan fácilmente, sin embargo la palabra escrita, su veracidad y poder, lo seguirá teniendo. Pocas cosas suscitan hoy nuestro rechazo, pero las palabras pintadas tienen más crudeza que las imágenes.

La exposición finalizaría con la obra Barlanch (1991), con el texto DER TOD. La procedencia literaria no fue la única fuente que Báez utilizó durante estos años. Recurrió igualmente a otras referencias, como los libretos musicales. Los compositores Hans Pfitzner, Bellini, Felix Mendelssohn o Bizet, le fueron de gran utilidad.  Otras veces me decanté por el apropiacionismo de obras y artistas admirados, como en este caso en el que el texto procede del título de una escultura, de 1925, de Ernest Barlach. Esta es un documento de su época y los estados emocionales de cada momento acaban confluyendo. Para Báez, la realidad es tozuda y siempre dispone de presencia en cuanto hacemos.

José María Báez (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1949) inició su carrera artística en la literatura, fundando en 1968, junto a Rafael Álvarez Merlo y otros, la revista de poesía Zaitún (Córdoba, 1968-1969). Durante la década de los setenta madura su paso a las artes plásticas, manteniendo una constante presencia en el panorama artístico nacional, desde que en 1970 presentó su primera exposición individual. En 1980 accede a la Beca Nuevas Formas Expresivas del Ministerio de Cultura, comenzando en esta década un trabajo continuado tanto en el campo de la creación pictórica como en las intervenciones de arte público y comisariado de exposiciones. Ha participado de forma individual y colectiva en multitud de exposiciones, así como ha sido partícipe numerosas veces en ferias de gran prestigio como ARCO. Su obra se encuentra en diversas colecciones públicas y privadas, actualmente reside y trabaja en Córdoba.

Descargue la hoja de sala en español e inglés aquí.

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THE CAC MÁLAGA PRESENTS LIFE IS LIKE THE WIND BY JOSÉ MARÍA BÁEZ

The Centro de Arte Contemporáneo of Málaga is proud to present Life Is Like the Wind, an exhibition dedicated to Cádiz-born artist José María Báez opening on 30 November. Curated by Fernando Francés, the show features nearly 150 pieces grouped in 45 different works. Life Is Like the Wind adopts the form of a massive installation, where words take over the museum’s central space. Báez seeks a source of aesthetic, philosophical and pragmatic completion in the set-up, the conversion of the exhibition space into one huge installation by making the walls a living part of his own experience and the one he intends to share with the audience. Literature and narrative have an active presence in the show thanks to the artist’s use of poetic quotations, inserted in his paintings through Roman/Renaissance script. Báez engages in a conceptual and pictorial reflection by drawing on literary sources and musical librettos and appropriating admired artworks and artists.

30 November 2018–21 April 2019

“I always strove to find quotations that were evocative without being outright descriptive, overtly explicit or conventional, ones that had metaphorical potential and often referenced the specificity of painting itself,” José María Báez explains. “In my choice of texts, I sought to avoid the descriptive and explicit, instead charging them with metaphorical significance and a frisson of mystery.”
According to Fernando Francés, director of the CAC Málaga, “Báez has managed to materialise an installation about the importance of the written word. Colour, different typefaces and formats play a decisive role in conjunction with the exhibition set-up. Words have taken over the space in a game of meanings, languages and verses that guide the spectator’s gaze.”
Involved with poetic movements in his youth, for a long time Báez’s work maintained an active presence of literature and narrative through the use of poetic quotations, inserted in his paintings in the form of Roman/Renaissance script. The plot-like nature of his pieces required a close connection to installation. He began with figuration and ended up on a more conceptual plane where colour is the indispensable element, the key to revealing his works. In the artist’s view, both classical and contemporary art are in need of revision, for “art is always a document of our time”. Báez seeks a source of aesthetic, philosophical and pragmatic completion in the set-up, the conversion of the exhibition space into one huge installation by making its walls a living part of his own experience and the one he intends to share with the audience.
The work of José María Báez (b. Jerez de la Frontera, 1949, lives in Córdoba since the 1960s) exemplifies the pictorial trend of figurative expressionism that characterized the 1980s and was embraced by many other young Andalusian artists.
In the mid-1980s he introduced scripts of classical design in his works, which remained a constant feature of his oeuvre until 2009, when he began to use shorter but more elongated formats with increasing frequency: the written line dictated form, adding a layer of inexplicit yet highly significant meaning. The importance of these creations in Báez’s corpus is related to the early days of his career, for he started out as a poet. Writing and lines are therefore closely linked to one of the most relevant periods in his professional life.
In the late 1980s and early 90s, his work began to evince a noticeable absence of colour and more muted references to death and AIDS, a disease that afflicted several of the artist’s friends and was also related to larger issues of social exclusion and discrimination.
The exhibition at the CAC Málaga, Life Is Like the Wind, curated by Fernando Francés, brings together 135 of the artist’s pieces, grouped into 45 works. The show is more a compendium than a retrospective, as it only presents a segment of his production. The set-up is vital to understanding the exhibition: the four walls of the space play with the flow of the phrases, giving them a sense of continuity. There are no large gaps between the works and the corners, creating an impression of contrasted seamlessness.
The exhibition begins with the work Sin título. Abu Ghraib [Untitled: Abu Ghraib] (2008) where we read LA VIDA ES COMO UN VIENTO [LIFE IS LIKE THE WIND], a lugubrious, lapidary phrase that does not conceal a great truth but shouts it out loud. This diptych shows an image of the torture performed by US soldiers at Abu Ghraib prison in Iraq. A badly injured man, possibly dead, lies on the floor, though we only see his head. The entire image is black and white, like a photograph, except for the red wound on his temple. “Life Is Like the Wind” expresses a classical preoccupation immortalised in the Latin saying tempus fugit: time flees, time runs away, time flies. In fact, in 2010, shortly after completing this work, Báez stopped using texts in his works.
The continuation of this piece, like an elegy, is the acrylic and paper collage La faune bouge, tandis que la flore se déplie à l’oeil [Fauna Moves, while Flora Unfolds before Our Eyes] (1991), bearing the text MUETTES INSTANCES SUPPLICATIONS CALME FORT TRIOMPHES [SILENT ENTREATIES PLEAS STRONG CALM TRIUMPHS]. Although texts had previously appeared in Báez’s paintings, it was not until 1987 that he began to use fonts designed by Giovanni Francesco Cresci in the 16th century, based on imperial Roman script. Words first made an appearance in his works at the exhibition Sucio y limpio, where he incorporated the titles in each piece. Cresci is a font designed for visual harmony and unskilled hands, accepting human imperfection as a matter of course. As Báez explains, “The line drawn by the hand when making a letter is thicker at the beginning and moves from bottom to top, yet at the end of the stroke the arm is stronger and the line moves downwards, with the hand exerting greater pressure.” This feature is preserved in this type of font, where the eye of the beholder is all-important, as the letters are never evenly spaced and yet together have a perfect harmony.
The language of each phrase or quotation the artist chooses to paint into his works is determined by the source, which explains why we find texts and words in German, English, Italian, French and Spanish in the exhibition at the CAC Málaga. The artist used his own phrases in the polyptych Ruidos, gemidos, gruñidos, suspiros (1995), whose title is a Spanish translation of the English words written on it (NOISES / GRUNTS / GROANS / SIGHS), and in Sin título [Untitled] (2006), an oval composition on a black background with floral details bearing the text TODO ES REPRESENTACIÓN [ALL IS REPRESENTATION]. The latter is a companion piece to Sin título [Untitled] (2006), where we read a text by José Enrique Coca, EL DESTINO PROTEGE A QUIENES TIENEN MIEDO [FATE PROTECTS THE FEARFUL].
Other works that include reflections are El aire de la voz [The Breath of the Voice] (1993), with the same text as the title, quoting from Emilio Lledó: “Behind every man who speaks to us is the world that impels him to speak.” La sensación y la memoria [Sensation and Memory] (1993) was inspired by Aristotle’s claim that experience is sensation and memory. Sin título. Niestrath [Untitled: Niestrath] (1995) bears the words SCHWARZ WEISS SCHNELL SICHER [BLACK WHITE FAST SAFE] by artist Eva Niestrath. In Sin título. Bodegón [Untitled: Still Life] (1995) we read a phrase by Francisco Bejarano, BRISA MARINA EN UNA COPA DE ÁMBAR [SEA BREEZE IN AN AMBER GOBLET], which Báez also used on the poster of the 1996 Jerez Horse Fair, as he considered it a dazzling metaphor for this Andalusian city. The poster, consisting of three flat colour fields with nothing but this quote (aside from the pertinent details about the fair and its dates, communicated in a riot of colours), was highly controversial and generally unpopular with the people of Jerez, as it lacked the conventional familiar iconographic elements associated with this event. Even today, years later, many still recall that singular design. Another work, Sin título [Untitled] (1995), features a Spanish translation of Henri Michaux’s words, NO INTENTES ADQUIRIR NUEVAS FORMAS [DO NOT TRY TO TAKE ON NEW FORMS].
Other quotations appearing in Life Is Like the Wind are: Yves Bonnefoy, Sin título [Untitled] (1996–1997), TACHES DE COULEUR PLAISIRS BREFS CRAINTES [SPOTS OF COLOUR BRIEF PLEASURES FEARS]; César González Ruano, Sin título [Untitled] (1997), LOS LABIOS DE LA MAR LACRE DE ESPUMAS [LIPS OF THE SEA FOAMING RED]; Juan Eduardo Cirlot, Sin título [Untitled] (1997), TRANSPARENTE DILATA LO [TRANSPARENT EXPANDS THE] (left side) / HIELOS QUE BRUSCAMENTE LO [ICE THAT ROUGHLY THE] (right side); Vicente Huidobro, Sin título [Untitled] (1997), QUELQUEFOIS LA NUIT DANS LES MAINS SE DEFAIT [SOMETIMES THE NIGHT IS UNDONE BY THE HANDS]; Octavio Paz, Plomo [Lead] (1998), EL DÍA ABRE LA MANO / TRES NUBES / Y ESTAS POCAS PALABRAS [THE HAND OF DAY OPENS / THREE CLOUDS / AND THESE FEW WORDS]; Juan A. Muñoz Rojas, Sin título [Untitled] (1999-2000), NADA SE GUARDA Y EL AMOR MENOS QUE NADA [NOTHING IS KEPT, LEAST OF ALL LOVE]; Dylan Thomas, Sin título [Untitled] (1999-2000), BY SIPPING AT THE VINE OF DAYS; Avigdor Arikha, Sin título. Arikha [Untitled: Arikha] (2000), LA IMAGEN RECUERDA LA PINTURA REVELA [THE IMAGE RECALLS THE PAINTING REVEALS]; and Clara Janés, Sin título [Untitled] (2000-2001), MÚSICA Y HUMO CUANDO LLEGA EL REPOSO DE LOS OJOS [MUSIC AND SMOKE WHEN THE EYES FIND REPOSE].
The show also includes the pieces titled Retablo [Altarpiece]: Retablo I (1999), EL CONSUELO ES NECESIDAD DEL HOMBRE [CONSOLATION IS A HUMAN NECESSITY] by José A. Muñoz Rojas; Retablo III (1999), LA TRISTEZA DURARÁ SIEMPRE [SADNESS WILL LAST FOREVER] by Vincent van Gogh; Retablo VIII (1999) DIE HERZEN DER WALTENDEN SCHATTEN [THE HEARTS OF THE RULING SHADOW] by Paul Celan; and Retablo XI (1999), CLARA ESQUILA DE MAYO VOZ DEL CAMPO [LIGHT MAY SHEARING VOICE OF THE FIELDS] by Ricardo Molina. These four pieces are part of a series of thirteen works originally created to be exhibited at the former convent of Santa Clara in Córdoba. Báez’s idea was to assemble them like a massive altarpiece, which explains their similar dimensions, the repetition of the geometric composition in the background, and the slightly elegiac tone of the selected texts.
In the year 2000, Báez began using other typefaces. Juxtaposed with the Cresci fonts, the new types—derived from popular culture and commonly used in publications and advertisements from the 1940s and 50s—aspired to rival the culturalist impact of the old. We find them in texts borrowed from Derek Walcott in Sin título [Untitled] (2000–2001), LANDSCAPES OPEN ON A WATERDROP; Carlos Edmundo de Ory, Sin título [Untitled] (2002), SUBO A MIS OJOS [I RISE TO MY EYES]; César González Ruano, Sin título (2002), CORAZÓN NÚMERO NUEVO [HEART NEW NUMBER]; Jorge Luis Borges, Natura morta [Still Life] (2002), ECOS RESACA ARENA LIQUEN SUEÑOS / NATURA MORTA [ECHOES UNDERTOW SAND LICHEN DREAMS / STILL LIFE]; Wolf Vostell, Sin título. Vostell [Untitled: Vostell] (2003), SONO LE COSE CHE NON CONOSCETE CHE CAMBIERANNO LA VOSTRA VITA [IT’S THE THINGS YOU DON’T KNOW THAT WILL CHANGE YOUR LIFE]; Pspho Phale, Sin título [Untitled] (2003), HE RENUNCIADO A MIS SUEÑOS [I HAVE RELINQUISHED MY DREAMS]; and Pierre Reverdy, Sin título [Untitled] (2003), LE JOUR SEMBLE SORTIR LENTEMENT D’UN ETUI [THE DAY SEEMS TO SLOWLY EMERGE FROM A SHEATH].
In the year 2000, Galería Alejandro Sales in Barcelona celebrated its fifteenth anniversary by inviting various galleries to exhibit works by their artists at its venue. The Sevillian gallerist Rafael Ortiz was one of them, and he asked Báez to create something new for the occasion. The artist remembered that Joan Miró, when he returned to Spain after the end of the Civil War, concentrated on a print series he called Suite Barcelona. At the time the artist was enthusiastically reading the work of Patrick Modiano and fascinated by the mysteriously evocative quality of the names of his stories’ protagonists, so he let himself be carried away these suggestions and, ironically appropriating Miró’s title, devised his own Suite Barcelona (2000), a triptych with the names of six players associated with the Barcelona Football Club: FRANK DE BOER / RIVALDO, WINSTON BOGARDE / FIGO and JARI LITMANEN / PEP GUARDIOLA. However, these works were not shown at that exhibition as the gallerist was not partial to the football team Báez had chosen.
The CAC exhibition also includes verses measuring over two metres long by Miguel Sánchez-Ostiz—Sin título [Untitled] (1996), EL GRIS DE LOS ENEBROS LA ASPEREZA DEL TOMILLO [THE GREY OF JUNIPERS THE ROUGHNESS OF THYME]—and Pablo García Baena: Sin título [Untitled] (1996), DE TU PELO QUE AHOGABA LA VOZ EN MI GARGANTA [OF YOUR HAIR THAT THROTTLED THE VOICE IN MY THROAT]; Sin título [Untitled] (1996), UN COLLAR DE MIRADAS INSOMNES [A NECKLACE OF INSOMNIAC GAZES]; and Sin título [Untitled] (1996), ETERNAMENTE HIERE RÁPIDO VUELA Y MATA [ETERNALLY IT STINGS SWIFTLY IT FLIES AND KILLS]. The last text was taken from the painting The Knight’s Dream (ca. 1645–1660) traditionally attributed to Antonio de Pereda, a painter from Valladolid. The inscription on the unfurled phylactery held by the angel could not be more laconic or profound. In the middle is a bow and arrow, poised to shoot, with a sun behind it and the Latin text AETERNA PUNGIT / CITO VOLAT / ET OCCIDIT, which translates as “Eternally it stings, swiftly it flies and kills”. In 1995, Báez received the Navarre Painting Prize, and with it a chance to exhibit at the Museo de Navarra in Pamplona. Throughout the period in which he worked with texts, solo shows required him to prepare specific works related to a particular idea or theme. These four pieces were part of the exhibition project he devised for Navarre. The museum’s temporary exhibition hall was shaped like a large rectangle, and the format, distribution and scale of the works was determined by that floor plan, although they were also informed by the red and blue versions of artist Reiner Ruthenbeck as external references. Another work featuring Baena’s words but in a different format is Sin título [Untitled] (2002), AQUÍ ESTUVO SU BOCA [HIS MOUTH WAS HERE].
The longest piece is undoubtedly Mi cuerpo es mi pintura [My Body Is My Painting] (1995), consisting of 40 small canvases with the following texts: MI ANSIA [MY LONGING] / MI BURLA [MY RIDICULE] / MI CAUTELA [MY CAUTION] / MI CENSURA [MY CENSURE] / MI CERCO [MY FENCE] / MI CERTEZA [MY CERTAINTY] / MI CINISMO [MY CYNICISM] / MI CONGOJA [MY DISTRESS] / MI DESAZÓN [MY DISMAY] / MI DESDÉN [MY DISDAIN] / MI DESEO [MY DESIRE] / MI DESVELO [MY WAKEFULNESS] / MI ECO [MY ECHO] / MI EDAD [MY AGE] / MI HERIDA [MY WOUND] / MI HIEL [MY BILE] / MI HUELLA [MY FOOTPRINT] / MI IMPULSO [MY IMPULSE] / MI JUEGO [MY GAME] / MI LÍBIDO [MY LIBIDO] / MI MIEDO [MY FEAR] / MI NAUSEA [MY NAUSEA] / MI NOMBRE [MY NAME] / MI PASIÓN [MY PASSION] / MI PIEDAD [MY PIETY] / MI POLLA [MY COCK] / MI PUDOR [MY MODESTY] / MI QUIETUD [MY STILLNESS] / MI RAZÓN [MY REASON] / MI RENCOR [MY BITTERNESS] / MI SOBORNO [MY BRIBE] / MI SOFISMA [MY SOPHISTRY] / MI SOMBRA [MY SHADOW] / MI SOSIEGO [MY SERENITY] / MI SUDARIO [MY SHROUD] / MI TEDIO [MY TEDIUM] / MI TEMBLOR [MY TREMOR] / MI TIMIDEZ [MY TIMIDITY] / MI TORPEZA [MY AWKWARDNESS] / MI TRAMPA [MY TRAP]. Although this work may be installed vertically (as it was the first time) or horizontally, as at the CAC Málaga, the pieces must always be arranged in alphabetical order. In a conversation with artist Bill Beckley in 1997, Louise Bourgeois said, “For me, sculpture is the body. My body is my sculpture.” This polyptych, which trades “sculpture” for “painting”, was originally made for the 15th Salón de los 16 in 1995. It is an attempt to construct the artist’s secret identity and the vast number of registers that converge in painting.
Sin título [Untitled] (1993–2000), featuring the text VITALI SCHERBO, is an unusual work in acrylic, oil, collage and silver leaf on cloth-lined paper. Báez’s predilection for specific individuals has produced a large constellation of proper names, as illustrated by this piece dedicated to Vitaly Scherbo, the Belarusian gymnast who won multiple gold medals at the 1992 Barcelona Olympics. There were many others, including the architects Gunnar Asplund and J.J.P. Oud, the graphic designers Paul Rand and Saul Bass, the Ukrainian pole vaulter Sergey Bubka, the composer Lili Boulanger and even Jacques Fesch, the French murderer who became a devout Roman Catholic in prison.
Báez also finds inspiration in the titles of works by other artists, which he appropriates for his own purposes. For instance, the text in Twombly (1993), WILDER SHORES OF LOVE, is the title of a 1985 painting by Cy Twombly, and Sin título. Kippenberger (2000–2001) features the phrase DIE WAHRHEIT LIEGT IN DER WOHNUNG [THE TRUTH LIES IN THE APARTMENT], the title of a work painted by Martin Kippenberger in 1984. We also read MANE THECEL FARES (numbered, weighed, divided), a transliteration of the menacing words which a mysterious hand wrote on the wall of the hall where King Belshazzar held what was destined to be his final feast before Cyrus the Great entered Babylon in triumph, in the work Sin título. Archives & Documents (7) (2003–2005).
The words of others allow us to trace a particular geography, as the texts unerringly lead to reflection and conceptual intent. “But I never intended to renounce the pictorial sphere, the incarnation that constructs and defines the visual, so I decided to embrace a kind of borderline ambiguity, in the manner of Boetticher’s low-budget films,” the artist remarks. Indeed, the written word has great power. For instance, in the work Sin título (1991), where we read HER HAND ON MY DICK UNDER MY RAINCOAT, if the artist had chosen to paint this scene, it might have gone unnoticed, but the words inevitably get our attention. Seeing that phase written out in the aforementioned classical Cresci font gives the work a scandalising connotation. In the early 1990s, the AIDS pandemic triggered a strong reactionary movement. A moralistic halo descended on the world, claiming that the disease was some sort of punishment for active sexual licentiousness. The artist’s reaction to this behaviour was to use texts lifted straight from porn magazines. A New York gallery took an interest in his work at the time, but in the end it decided not to exhibit his creations. Today’s society is more “used” to visually shocking images, thanks to the uncensored rawness of televised news broadcasts, the press and online media. The modern viewer’s eye is not easily surprised, but the truth and power of the written word still has the ability to shock us. Few things today can make us recoil, but painted words are harsher than images.
The exhibition concludes with Barlach (1991) and the text DER TOD [DEATH]. Literature was not Báez’s sole source of inspiration in these years. He also looked to musical librettos, among other works, and found composers like Hans Pfitzner, Bellini, Felix Mendelssohn and Bizet immensely useful.  At other times Báez chose to appropriate works and artists he admired, as in this final piece, whose text is the title of a 1925 sculpture by Ernst Barlach. It is a document of its time, and the emotional states of each era ultimately converge. For Báez, reality is obstinate and always has a presence in everything we do.
José María Báez (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1949) began his creative career in the field of literature, founding the poetry journal Zaitún (Córdoba, 1968–1969) with Rafael Álvarez Merlo and others in 1968. Over the following decade, he gradually transitioned to the visual arts and played a prominent role on the Spanish art scene from the moment his first solo show opened in 1970. In 1980 he was awarded the New Expressive Forms Grant by the Spanish Ministry of Culture, and in that decade he worked steadily in the fields of pictorial creation and public art while also curating exhibitions. Báez has had numerous solo and group shows and participated in ARCO and other prestigious art fairs on many occasions. His creations can be found in a variety of public and private collections. He currently lives and works in Córdoba.

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