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EL CAC MÁLAGA PRESENTA LA PRIMERA EXPOSICIÓN INDIVIDUAL

DE MANUEL LEÓN EN UN MUSEO


El CAC Málaga presenta la primera exposición individual del artista sevillano Manuel León en un museo. Un mundo sin luz es el nombre de la exposición comisariada por Fernando Francés y consiste en 32 acuarelas y 10 lienzos en los que aborda temas actuales desde un punto de vista crítico e irónico a la vez. Con influencias barrocas, las pinturas de Manuel León representan a penitentes con el rostro cubierto muy arraigados a la cultura popular, sobre todo durante la Semana Santa. Estas figuras permiten al artista camuflar los sentimientos que actualmente se palpan en la sociedad, como son la crisis de valores, además de la económica. Con un estilo muy definido y el uso cuidado del color, León consigue plasmar en sus pinturas gestos y actitudes comunes, pero que en sus personajes adquieren una dimensión diferente: realmente, bajo la máscara se esconde una reflexión más profunda sobre el ser humano. El artista quiere llamar la atención sobre los anhelos y miedos a los que cada individuo tiene que enfrentarse en la época actual. Manuel León vive y trabaja en Sevilla.

Del 28 de noviembre de 2014 al 08 de febrero de 2015

El CAC Málaga presenta la primera exposición individual del artista sevillano en un museo. Un mundo sin luz es una selección de sus trabajos más recientes, incluso se podrán ver pinturas inéditas. Un total de 42 obras, 32 acuarelas y 10 lienzos, forman parte de esta exposición. El artista emplea un estilo muy personal, con influencias del Barroco, para representar a personajes conocidos, sobre todo en Semana Santa, como son los penitentes o nazarenos. Estas figuras llaman la atención en un  doble sentido: además de pertenecer a la cultura popular, tras sus gestos y poses se esconde un mensaje crítico hacia la situación actual que afecta al individuo.
Para Fernando Francés, director del CAC Málaga en el trabajo de Manuel León se pueden ver “‘caravaggios’ reflexionando sobre la prima de riesgo, ‘zurbaranes’ discutiendo de cómo afecta la ausencia del crédito en las pymes, ‘valdeses leales’ enseñando que la corrupción no es nueva sino intrínseca al ser humano y a todos los regímenes políticos y que nadie está libre de tirar la primera piedra, ‘riberas’ elucubrando sobre sueños americanos sin paciencia y sobre el martirio económico de la crisis, dibujan escenarios donde nada es lo que parece, aunque lo que parece efectivamente está tamizado por una luz que no facilita ver el contorno depurado de los límites de la figura en un ejercicio de pérdida del valor del detalle, escapando de idealizaciones impropias y apostando por el valor pictórico de personajes clave para descifrar los entuertos, laberintos y jeroglíficos en los que el autor, como un ilusionista, hace desaparecer la presencia de imágenes que no son vitales para descubrir la clave de cada obra y aparecer, más significativamente de lo previsible, las que él confiere auténtico significado. Este es un proceso realizado desde la libertad más absoluta, luterana y reformista y, ajena a cualquier planteamiento académico. Y ello no es contradictorio con que las escenas teatralizadas y exageradamente dramáticas definan continuamente intencionalidades contradictorias del pintor como un traidor a la tradición y un francotirador de cualquier idea que sea susceptible de ser previsible”.
León recurre a la figura de los penitentes, la mayoría de ellos tienen el rostro cubierto, para que cualquier espectador pueda sentirse identificado con el personaje. Las actitudes y expresiones de estas figuras en sus cuadros contrastan con su protagonismo o el papel que cumplen  durante la Semana Santa, como en la acuarela Matar al padre (2008) en la que el artista recrea una escena en la que participa  un penitente que amenaza con un cuchillo el cuello de Jesucristo y una mujer desnuda. El artista emplea esta metáfora para poner el acento en las crisis moral y de ética que vive actualmente el individuo, que afecta a aspectos intocables como son sus convicciones religiosas.
En otros trabajos, León se centra en la manipulación y la corrupción del poder y sus consecuencias. Empleando de nuevo el recurso de los nazarenos, en pinturas como Amo de un mundo (2012) este personaje aparece con una pose inquietante observando y tocando un globo terrestre, aparentando un poder factible y real sobre el curso del mundo. Lo mismo sucede en El Juicio de interés variable (2014) en la que un individuo es cuestionado por otro ante la atenta mirada de una especie de consejo, que asiste con curiosidad al veredicto final.
En Ciegos que guían a ciegos (2014) usa el color de una forma bastante expresiva, como en sus últimos trabajos, para llamar la atención sobre las figuras protagonistas, mientras que el paisaje permanece en un segundo plano. El artista manifiesta así su propósito de enfatizar ciertas acciones que realizan sus nazarenos. En algunas de sus pinturas, aparece el penitente sin el rostro cubierto como en Fran como Abraham (2014) o The True Prophet (2014). Siempre es la misma persona, lo único que varían son las expresiones y gestos corporales. Otro argumento artístico empleado por el artista es el lenguaje. Los títulos de sus obras sitúan en el contexto su trabajo y le da un significado, entre lo irónico y la crítica social.
Manuel León nació en Villanueva del Ariscal, Sevilla en 1977. Es diplomado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla y miembro del Colectivo Intervenciones en Jueves. Combina su trabajo en la pintura con otros proyectos ligados al ámbito artístico, como Capital o Territorio UNIA arte. Entre las exposiciones individuales que ha realizado el artista destacan Summa contemporary en la sala Matadero de Madrid con la galería Javier López (2014); Cauno es Cauno de la galería Margarita Albarrán de Sevilla (2007); Los árboles surferos, AUM.06, Fundación Coca-Cola España en Sevilla (2006) y Pon un Manué en tu vida, Galería La Matriz de Sevilla (2005). En cuanto a las colectivas, destaca su intervención en el Málaga Arte Urbano Soho (MAUS) en 2013; Que vienen los bárbaros, en el CAS (Centro de las Artes de Sevilla), en 2012 y Los Claveles. Una aproximación a los jóvenes pintores de Sevilla en la Fundación Chirivella Soriano de Valencia en 2008, entre otras. El artista ha recibido diferentes reconocimientos, como el primer premio UNIA de pintura (2008) y el de Arte y Creación Joven del Instituto Andaluz de la Juventud (2008), entre otras menciones.

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