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Obra inédita de Paul McCarthy, junto a una selección de trabajos del creador estadounidense fechados entre 1970 y 2010, se exhiben hasta el próximo 4 de julio en el Palacio Citterio de Milán, cerrado por reformas durante más de 25 años y reabierto gracias a la colaboración de la Fondazione Nicola Trussardi, organizadora de esta muestra, la primera individual de McCarthy en una institución italiana.
Los vídeos, performances, instalaciones y esculturas del artista norteamericano combinan referencias al glamour hollywoodiense y alusiones al lado oscuro del sueño americano y se sirven del cuerpo humano y de los tabúes establecidos en torno a él para crear un lenguaje único e irreverente que mezcla arte pop, pesadillas infantiles, arquetipos universales subvertidos y cuentos de hadas.
En el Palacio Citterio, McCarthy expone por primera vez Pig Island, una de sus obras más complejas y ambiciosas. Se trata de una escultura gigante que ocupa más de 100 metros cuadrados y que recoge temas habituales en la producción del americano. Representa un parque de ocio en el que los seres humanos parecen divertirse como cerdos, un naufragio escultórico, balsa de la medusa o isla del tesoro invertida en la que piratas y héroes se lanzan al disfrute de fiestas salvajes sin inhibición ni medida. Pig Island es fruto de siete años de trabajo y puede interpretarse como un gigantesco autorretrato del autor.
Completan la antológica piezas tan conocidas como Ketchup Sandwich (1970), Chair with Butt Plug (1978) o Paula Jones (2010). Esta muestra da continuidad a la iniciativa iniciada en 2003 por la Fondazione Trussardi para exhibir arte contemporáneo en espacios monumentales abandonados de la ciudad de Milán. Con anterioridad, participaron en este programa Elmgreen & Dragset, Maurizio Cattelan, Urs Fischer, Anri Sala, Martin Creed, Fischli & Weiss, Tino Sehgal o Tacita Dean, entre otros.

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