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EL CAC MÁLAGA PRESENTA FAMILIAS MÍNIMAS (ROJO, AMARILLO Y AZUL) LA PRIMERA EXPOSICIÓN DE RUBÉN GUERRERO EN UN MUSEO

El Centro de Arte Contemporáneo de Málaga presenta el 10 de noviembre Familias mínimas (Rojo, amarillo y azul), título de la muestra comisariada por Fernando Francés. En la exposición, diez pinturas explorarán el espacio pictórico como asunto de reflexión centrándose en conceptos como el marco, el soporte o los extremos. La pintura del artista sevillano Rubén Guerrero es anti-narrativa, construye arquitecturas imposibles y engaña al ojo mediante trampantojos. Con cada capa crea una opacidad donde representa imágenes de lugares, construcciones, números y letras. Crea un mundo intuitivo, paralelo al mundo real y tangible donde lo lleno y lo vacío se intercambian. Frente a sus obras, el espectador debe decidir si se encuentra ante el anverso o el reverso de la realidad.

10 de noviembre de 2017 al 28 de enero de 2018

“Hay aspectos que han cambiado muy claramente en mi trabajo y que están más relacionados con el ámbito procesual y metodológico en la creación de la imagen pictórica, el enfrentamiento con la pintura ahora está acompañado de preparativos tridimensionales, como esculturas y maquetas como apoyo al servicio de la pintura. Me inclino cada vez más por encontrar una posición más liminal entre lo reconocible e insólito, una aproximación más radical a la abstracción paradójicamente desde la figuración, me interesa provocar un sentimiento de duda en el espectador”, precisa el artista Rubén Guerrero sobre la intencionalidad de su obra.
Para Fernando Francés, director del CAC Málaga, “la obra de Guerrero se caracteriza por un organizado trabajo de capas de color superpuestas en pinceladas espesas, con una trama dividida. Interesado por las posibilidades del proceso creativo, cada obra de Guerrero tiene su condición individual y se defiende por sí misma. Estas renuncian a la representación del espacio, no son cuadros “ventana”. Interesado por ese punto donde coinciden la realidad figurativa y la propia realidad de la superficie del cuadro, es un artista muy minucioso y puede estar una larga temporada con la misma obra, cambiando pequeñas parcelas hasta que alcance la perfección que necesita para que considere la obra como finalizada. Toda ella está llena de trampas de pintor, de trucos para crear múltiples vías de escape a la interpretación desde planos inusuales y realidades inverosímiles”.
La muestra que se exhibe en el CAC Málaga en el Espacio Proyectos; tiene unas claras nociones de recapitulación. Esta exposición es una oportunidad para Rubén Guerrero de presentar de forma más clara los motivos y referentes más representativos que han sido una constante en su obra en los últimos años. Estas “Familias” de motivos se pueden aglutinar en varios grupos: por un lado, estructuras pseudo arquitectónicas como S/t (a(b(c))) (2015) o S/t (la medición) (2016); por otro, pliegues como S/t(la mitad de lo que ves) (2016) o Composición con amarillo P.M. (2015) y paramentos, más herméticos y que cierran casi completamente la superficie representada como S/t (línea de área) (2015) o S/t (bucchi trasversale) (2014). De ahí el nombre de la exposición Familias mínimas (Rojo, amarillo y azul).
Guerrero ha creado desde hace años un archivo de imágenes que nunca deja de aumentar, donde reúne documentos de una realidad fragmentaria que, una vez han llamado la atención del artista convencido de su fuerza como promotores del proceso creativo, son manipuladas digital y manualmente para luego ir conviviendo y relacionándose con otras, apareciendo y desapareciendo en el proceso compositivo y transformándose. El artista recopila en su obra con la libertad más absoluta los aspectos más diversos y más contradictorios, contraponiendo estructuras formales que amplían con una metáfora el universo del artista. Construye un mundo intuitivo, paralelo al mundo real y tangible. El espacio pictórico de Guerrero es a la vez palpablemente físico y profundamente psicológico, proviene de una observación arraigada en la experiencia personal.
Sus imágenes intercambian lleno y vacío, componen realidades fragmentadas que trasladadas a las dos dimensiones, construyen una realidad paralela en la que cada plano se compone de cientos de capas, realidades y materia. Para Guerrero los valores de la pintura son todos los parámetros que se extraen de su lectura, la propia idea del planteamiento previo, la confrontación frente al espectador, además de la ejecución de la misma.
Diversas son las referencias que ha ido tomando en sus obras como fuentes, recursos de aprendizaje y resolución de problemas, de expresiones como las derivadas del Mínimal, del Hard Edge o del Pop. Además, son muchos los artistas con los que ha compartido cierta afinidad en algún momento de su carrera, desde los pintores flamencos hasta artistas actuales como Heimo Zobernig, Richard Aldrich, Raoul de Keyser o Daniel Buren, quién hace confundir el motivo con el fondo de la obra, idea que fue el hilo conductor en su trabajo. En este contexto surge la idea de Buren de utilizar la línea como “herramienta visual”, que en su acción repetitiva y regular sitúa a la pintura en un grado cero, la convierte en una imagen neutra y anti-narrativa. Es así como desde 1965, Buren utiliza telas rayadas para crear cuadros que le restan a la pintura todo su contenido narrativo. La tensión entre sentimiento y sensación, expresividad e inexpresividad, entre la voluntad del artista por eliminar su rastro y el interés del espectador por perseguirlo, son un hecho sobre el cual discurre la obra de Rubén Guerrero. En adición, algunos autores han definido su pintura como una lógica desdoblada que bascula sin principios ni finales entre lo abstracto y lo figurativo, aunque el artista se sienta más cercano a la figuración.
Este desdoblamiento, se hace visible en S/t (la mitad de lo que ves) (2016) y en Composición con amarillo P.M (2015). En la primera obra, S/t (la mitad de lo que ves) (2016), un fondo azul ha sido invadido por una aparente maqueta de papel y cartón convenientemente plegada, pegada, recortada y vuelta a ser doblada, en la que el espectador intuye un círculo, una forma que este inventará, ya que realmente no es posible verla, falta parte de la “realidad”. Por otro lado, en Composición con amarillo P.M (2015), la forma central vuelve a estar plegada creando un triángulo. Sus colores, azul, blanco, amarillo y detalle en rosa, coinciden con S/t (pura apariencia neoplasticista P.M.) (2016), es como si en otra realidad, esta obra se hubiera empapado, plegado, colgado y ayudado a crear Composición con amarillo P.M (2015), donde el papel principal lo juegan cajas y volúmenes de colores.
Estas dos últimas obras, están relacionadas innegablemente de forma indirecta a la estética neoplasticista de Piet Mondrian, como el artista deja entrever en el subtitulo de ambas “P.M”. Guerrero se sirve de las características reconocibles de su obra para ilustrar aspectos enfrentados que conviven en su trabajo como lo barroco y lo minimalista, lo abstracto y lo figurativo, lo emotivo y lo distante, lo sublime y lo banal. Además, en esta obra, S/t (pura apariencia neoplasticista P.M.) (2016), el artista ha introducido un recurso muy recurrente para él, donde se aprecian diferentes letras y números al derecho y al revés como: N, 1, 6 y 7.
Este recurso también aparecerá en S/t (2014) o en El centro del centro (2017). No se trata de un falso enigma, estas tipografías no se refieren a nada, Guerrero emplea el lenguaje escrito como imagen seriada procedente del mundo industrial, lo entiende como material plástico, como un elemento metapictórico del que se sirve para dotar a la obra de una dimensión más real. Los elementos geométricos de sus obras, círculos, cuadrados, ángulos, esquemas tangentes, se interconectan ayudando a conformar un universo más complejo. Igualmente, en El centro del centro (2017) emerge una puerta con dintel curvo y trasfondo azul que desequilibra la composición y pone en tela de juicio la afirmación que anuncia el título. Estas obras expuestas donde imperan los ángulos y el color rojo, se muestran en el CAC Málaga cerca una de la otra, creando una ilusión de lleno y vacío de los espacios que tanto caracteriza el trabajo del artista.
Esta ilusión es un recurso que emplea en otras obras y que tiene una doble función, por una parte determina la consistencia de la superficie representada, aclarando su bidimensionalidad y por otra presenta una parte de la obra que existe pero que no deja ver.  En S/t (buchi trasversale) (2014) se aprecia una piedra lisa roja, donde unas aberturas adivinan el material representado creando unas sombras. Con el término “bucchi”, el artista Lucio Fontana se refería a los característicos agujeros de sus obras, la relación del trabajo de Guerrero con la de éste, es un guiño formal. Otra obra que se exhibe en la exposición, S/t (línea de área) (2015), muestra en esta ocasión, no las hendiduras ya mencionadas, sino las rajas y fracciones de la misma piedra creando volúmenes en esta “escultura” representada.
Guerrero en efecto se atiene a la superficie. Lo hace además materialmente al unir óleo y esmalte, así la pintura muestra su condición de materia y el cuadro se extiende ante la mirada negando toda ilusión de profundidad.  Le interesa ese punto donde coincide la propia realidad figurativa y la propia realidad de la superficie del cuadro que crea gracias al uso del trampantojo, llamado en francés “trompe l’oeil” (engañar el ojo). Esta técnica pictórica que intenta engañar la vista jugando con el entorno arquitectónico real o no, la perspectiva, el sombreado y otros efectos ópticos y de simulación, consiguiendo una realidad intensificada o una sustitución de la realidad. Esta técnica se usa desde hace siglos en la pintura y se pueden distinguir distintas formas de utilizarla, como añadir elementos que den un aspecto real y ajeno a un cuadro, tratar de simular cierto tipo de textura o relieve o la simulación de objetos o composiciones con falsos fondos. En toda la obra de Guerrero se encuentran ejemplos de “trompe l’oeil”, pero deben resaltarse S/t (a(b(c))) (2015) y S/t (la medición) (2016), donde se hace más acusadamente. En estas, se aprecian cilindros de distintas dimensiones pintados de un exuberante rojo con esmalte sintético, donde pueden verse hasta los brillos que causan la incisión de la luz, y que recompuestos y recombinados espacialmente, conforman la pieza escultórica que emerge en S/t (a(b(c))) (2015) y como un palo atravesado en S/t (la medición) (2016).
Por último, en el díptico S/t (1 azul + 1 negro + ½ blanco) (2017), la forma estrellada en negativo (a la que le faltan las puntas) compensa el ritmo de distribución de elementos sobre la superficie del lienzo. Ambos cuerpos, estrella y vano, están presentes en estudios sobre papel o en maquetas utilizados en otras propuestas del artista. Asimismo, el propósito de toda la obra de Rubén Guerrero gira en torno al cuestionamiento de la realidad pictórica y a la evaluación de su doble condición oscilante entre ficción creíble y realidad inventada.
Rubén Guerrero (Utrera, Sevilla, 1976) es el principal representante de una generación de pintores andaluces, que explora los límites de la pintura, y sus nuevas vías de desarrollo. Ha realizado exposiciones individuales como Diferido, reversible y sin escala, F2 Galería, Madrid, 2016; La réplica afectiva, Galería Rafael Ortiz, Sevilla, 2016; Nivel cero. Luis Adelantado Valencia, 2014; Entre fraudes y hechos, Luis Adelantado, México, 2013; Anverso [contra] Reverso, Centro de las Artes de Sevilla C.A.S. Monasterio San Clemente, Sevilla, 2007 o Pinturas, Galería Icaria, Alcalá de Guadaíra, Sevilla, 2001. Ha realizado exposiciones colectivas por diversas galerías, fundaciones y salas alrededor del mundo. Además, la obra de Rubén, ha sido reconocida tanto nacional como internacionalmente, formando parte de colecciones tan relevantes como la del PAMM Pérez Art Museum de Miami, la Colección DKV seguros médicos, la Colección Juan Entrecanales, la Fundació per amor a l’Art, la Colección del Banco Sabadell o la Fundación Coca-Cola, entre otras.
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CAC MÁLAGA PRESENTS FAMILIAS MÍNIMAS (ROJO, AMARILLO Y AZUL) by RUBÉN GUERRERO

On 10 November, the Centro de Arte Contemporáneo de Málaga presents Familias mínimas (Rojo, amarillo y azul) [Minimum Families (Red, yellow, blue)], an exhibition curated by Fernando Francés. In this exhibition, 10 paintings explore the pictorial space as a topic of reflection, focussing on concepts such as the frame, the support medium or the sides. Sevillian artist Rubén Guerrero’s paintings are anti-narrative. He designs impossible architectures and uses trompe l’oeil to “deceive the eye.”  With each layer, he creates an opacity in which images of places, structures, numbers and letters are represented. He creates an intuitive world parallel to the real and tangible one, in which fullness and emptiness alternate. The viewers find themselves having to decide whether they are looking at the front or the back of this reality.

10 November 2017 to 28 January 2018

“There are some aspects of my work that have clearly changed and that are related to the procedural and methodological scope of creating the picture. The encounter with the painting now involves three dimensional arrangements, such as sculptures and models to support the picture. I am increasingly inclined to find a more liminal position between the recognisable and the unusual, a more radical approach to abstraction from, paradoxically, figuration. I am interested in eliciting a feeling of doubt in the viewer,” explains Rubén Guerrero about the intention of his work.
For Fernando Francés, curator of CAC Málaga, “Guerrero’s paintings are characterised by the organised work of layers of colour superimposed in thick brush strokes in a divided plot. Intrigued by the possibilities of the creative process, each of Guerrero’s works stands on its own and defends itself. His works forego the representation of space. They are not picture “windows.” He is fascinated by the point at which figurative reality and the reality of the painting’s surface coincide. He is a very meticulous artist and can take a very long time to complete one painting, changing small patches until he reaches the perfection he needs to consider the painting finished. The entire process is full of painting ploys, tricks and lures to create multiple escape routes for interpretation from unusual planes and impossible realities.”
There are some clear notions of a recapitulation in the works, which are exhibited in the Projects Room of CAC Málaga. For Rubén Guerrero, the exhibition is an opportunity to present his most emblematic motifs and references, which have been a constant in his works in recent years. These motif “Families” can be categorised into several groups. On the one hand, pseudo-architectural structures such as in S/t (a(b(c))) (2015) or S/t (la medición) [S/t (the measurement] (2016); and on the other hand, folded works such as S/t(la mitad de lo que ves) [S/t (half of what you see)] (2016) or Composición con amarillo P.M. [Composition with yellow P.M.] (2015), and virtually airtight walls that completely enclose the depicted surface, as in S/t (línea de área) [S/t (line of air)] (2015) or S/t (bucchi trasversale) [S/t (transversal holes)] (2014). And from this comes the title of the exhibition, Familias mínimas (Rojo, amarillo y azul).
For years, Guerrero has been assembling an ever-larger archive of images, documenting a fragmented reality that caught the attention of the artist, who was convinced of their power to stir the creative process. These images are systematically recorded, both digitally and manually, coexisting and associated with others appearing and disappearing in the compositional process. With the most absolute freedom, the artist brings together the most diverse and most contradictory of elements in his works, contrasting formal structures that expand the artist’s universe with a metaphor. He builds an intuitive world, parallel to the real and tangible world. Guerrero’s pictorial space is at once physically palpable and profoundly psychological, coming from a perspective that is rooted in personal experience.
His images alternate between fullness and emptiness. They form fragmented realities which, when transposed to the two dimensions, build a parallel reality in which each plane is composed of hundreds of layers, realities and material. For Guerrero, the values of painting are in all of the parameters extracted from its interpretation, the very idea behind the preliminary concept, the encounter with the viewer, in addition to the implementation of the idea.
He incorporates various references in his works as sources, and as a means of learning and solving problems, expressions derived from Minimal, Hard Edge or Pop Art. And there are many artists who have influenced him at some point in his career, from the Flemish painters to more contemporary artists such as Heimo Zobernig, Richard Aldrich, Raoul de Keyser or Daniel Buren, who obfuscates the motif and the background of his works, an idea that was the main theme in them. And from there arose Buren’s idea to use the line as a “visual tool,” the regular and repetitive action of which set the painting at zero degrees, turning it into a neutral and anti-narrative image. This is how since 1965, Buren has used striped fabrics to create pictures from which all narrative content has been removed. The tension between feeling and sensation, between expressiveness and inexpressiveness, between the artist’s desire to eliminate his imprint and the viewer’s interest in finding it, is the channel through which Rubén Guerrero’s work flows. In this regard, some critics have described Guerrero’s paintings as representing a split logic that tilts, with no clear beginning or end, between the abstract and the figurative, although the author feels closer to figuration.
This split is evident in S/t (la mitad de lo que ves) (2016) and in Composición con amarillo P.M (2015). In the first, S/t (la mitad de lo que ves) (2016), a blue background has been invaded by an apparent paper and cardboard model that is aptly folded, glued, cropped and folded once again, in which the viewer perceives a circle, a shape which the latter contrives since it cannot really be seen, because part of the “reality” is missing. On the other hand, in Composición con amarillo P.M (2015), the main shape is folded again to create a triangle. Its colours – blue, white and yellow with pink detail – coincide with S/t (pura apariencia neoplasticista P.M.) [S/t (pure neoplasticist appearance)] (2016), as though this work had been drenched, folded and hung in another reality to help create Composición con amarillo P.M (2015), in which the boxes and the volumes of colours play the leading role.
The last two works referred to above are undeniably related in a direct way to the neoplasticist aesthetics of Piet Mondrian, a fact which Guerrero betrays in the subtitle “P.M.” of both of the works. Guerrero borrows recognisable features of Mondrian’s work to illustrate opposing attributes that co-exist in his works, such as the baroque and the minimalist, the abstract and the figurative, the emotional and the distant, the sublime and the banal. What is more, S/t (pura apariencia neoplasticista P.M.) (2016) contains a device often used by the Sevillian artist, in which various letters and numbers appear forward and backward, such as: N, 1, 6 and 7.
This device is also used in S/t (2014) or in El centro del centro [The centre of the centre] (2017). This is not a false enigma. These typographies do not refer to anything. Guerrero uses written language as a serial image from the industrial world. He sees it as visual art material, a metapictorial element he uses to give the work a more genuine dimension. The geometric elements of his works – the circles, squares, angles, tangent outlines, are interconnected, helping to shape a more complex universe. Likewise, in El centro del centro (2017) there is a door with a curved lintel and a blue background, which throws the balance of the composition off and challenges the claim announced by the title. These works, in which the angles and the colour red predominate, are exhibited together at CAC Málaga, creating an illusion of full and empty spaces that is so characteristic of the artist’s work.
This illusion is a device that he uses in other works and it has a dual function. It determines the consistency of the surface depicted, clarifying its two dimensionality, and presents a part of the work that exists but does not reveal itself. In S/t (buchi trasversale) (2014), we see smooth red stone on which some holes reveal the theme being depicted, creating shadows. The term “buchi” refers to the characteristic holes of artist Lucio Fontana’s works, and is a formal acknowledgement by Guerrero of the latter’s influence on him. Another of the works presented in the exhibition, S/t (línea de área) (2015), does not show the aforementioned holes, but the cracks and splits of the same stone, creating volumes in the depiction of this “sculpture.”
In effect, Guerrero keeps to the surface. And he does this materially by combining oil and enamel so that his painting reveals its condition as matter and the picture expands before our eyes, belying any illusion of depth. He is intrigued by the point at which figurative reality meets the reality of the painting surface itself, which he creates using trompe l’oeil (a French term meaning to “deceive the eye”). This art technique attempts to deceive the eye by playing with the architectural surroundings, real or not, with point of view, shading and other optical effects, and with simulation, achieving an enhanced or substitute reality. The technique has been used in painting for centuries and there are different ways to use it, such as adding elements that lend a real and foreign appearance to painting, or attempting to simulate a certain type of texture or relief, or objects or compositions with false backgrounds. Examples of trompe l’oeil are found in all of Guerrero’s works, but it is much more pronounced in S/t (a(b(c))) (2015) and S/t (la medición) (2016). In these works, we see cylinders of different sizes painted in a lush red with synthetic enamel, and even see the glow caused by the penetration of the light. Spatially recomposed and recombined, these make up the sculptural piece that appears in S.T. (a(bc)) (2015) and as a diagonal pole in S/t (la medición) (2016).
Finally, in the diptych S/t (1 azul + 1 negro + ½ blanco) (2017) [S/t (1 blue + 1 black + ½ white)], a negative of a star shaped object (which is missing its points) offsets the rhythm of distribution of elements over the surface of the canvas. Both objects, the star and the door, appear in studies on paper or in models used in other projects. Likewise, the purpose of all of Rubén Guerrero’s works is to question the pictorial reality and study its dual condition, oscillating between credible fiction and contrived reality.
Rubén Guerrero (Utrera, Seville, 1976) is the main representative of a generation of Andalusian painters. He explores the limits of painting and its new paths of development. He has held individual exhibitions such as Diferido, reversible y sin escala, [Deferred, reversible and not to scale] F2 Galería, Madrid, 2016; La réplica afectiva [The affective replica], Galería Rafael Ortiz, Seville, 2016; Nivel cero [Level zero], Galería Luis Adelantado, Valencia, 2014; Entre fraudes y hechos [Between frauds and facts], Galería Luis Adelantado, Mexico, 2013; Anverso [contra] Reverso [Front [versus] Back], Centro de las Artes de Sevilla C.A.S. Monasterio San Clemente, Seville, 2007; Pinturas [Paintings], Galería Icaria, Alcalá de Guadaíra, Seville, 2001 or  Especies de espacios [Species of spaces], Altamira Gallery, Gijón, Asturias, 2001. He has also participated in group exhibitions in various galleries, foundations and museums around the world. Rubén’s works have received recognition both in Spain and abroad, and are included in such notable collections as the Pérez Art Museum of Miami (PAMM), the DKV Health and Medical Insurance Collection, the Juan Entrecanales Collection, the Fundació per amor a l’Art Collection, the Banco Sabadell Collection and the Coca-Cola Collection, among others.
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